Cuando te vi no me importaste,
pero cuando te tuve cerca…
el corazón me robaste...
te acercabas...
el corazón me palpitaba, las piernas me temblaban,
los nervios me atacaban.
Desde ese día no dejé de pensar en ti,
no había noche en que no dijera tu nombre.
Pero hoy se que tu corazón está ocupado,
mas no pierdo la esperanza de algún día estar a tu lado.
Rosalba Martínez
No hay comentarios:
Publicar un comentario