Mar adentro, mar adentro,
y en la ingravidez del fondo
donde se cumplen los sueños,
se juntan dos voluntades
para cumplir un deseo.
Un beso enciende la vida
con un relámpago y un trueno,
y en una metamorfosis
mi cuerpo no es ya mi cuerpo;
es como penetrar al centro del universo:
El abrazo más pueril,
y el más puro de los besos,
hasta vernos reducidos
en un único deseo:
Tu mirada y mi mirada
como un eco repitiendo, sin palabras:
más adentro, más adentro,
hasta el más allá del todo
por la sangre y por los huesos.
Pero me despierto siempre
y siempre quiero estar muerto
para seguir con mi boca
enredada en tus cabellos.
Ramón Sampedro
2 comentarios:
Me encanto recibir mi primer poema, y me parecio muy, pero muy bueno gracias por darnos esta alegria a todos los que gustamos de la poesia de tenerlos en nuestro correo. Lic. Mirta de Dios
Mirta:
A mí me alegra muchísimo saber que te agrada recibir los poemas en tu correo. Para mí es un gusto poder compartir mi poesía con ustedes.
Un saludo desde Ecuador,
Beto
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