
Búscate mujer amor que no sea el mío
que no se le parezca, ni lleve en él mi nombre,
búscate el tropel de besos en otro hombre
que llene tu universo... hoy ya sin mí, vacío.
Búscate mujer algún camino errante
en un furtivo amante donde sepultes tanto
de aquello que entre noches de lunas delirantes,
que aunque lo niegues sabes que las viviste amando.
Engáñate talvez que fue de algún revés
y dime que no estás pensando en el pasado...
y mírame a los ojos y di que no has llorado...
para morirme ahora... y no morir después...
Que quiero seas la excusa para dejarte ahora
o bien seas el motivo para dejarte nunca...
que cada instante hiere... que el tiempo nos devora...
Que quiero que seas franca y no que seas difunta
prendida de otro brazo, de otro la señora,
y olvides todo aquello que sin dudar... nos junta.
Beto Aveiga · Ecuador
4 comentarios:
WOW!!!...
Me honra tu visita!!! que gusto!!! Me honran tus palabras Poeta!!!
Si la musa divina que aparece deliciosa en tu página fue causa de tu tardanza Beto, me gozo de tu ausencia!!!...
Tu poesía toda,
me la bebo,
me la unto,
la devoro!!!...
Tus poemas son manjares
a mi esencia!!!
P.D. Perdona mi silencio en tu página pero a comentar sobre belleza no me atrevía!!!
Tu amiga Mexicana si si
SI te extraña!!!
Bienvenido siempre!!!
Y mi gratitud Poeta!!!
Sigo tu evolucionado ritmo...
TAN JOVEN Y TAN POETA!!!
.......MAR
Gracias Mar por tu comentario :D
Me alegra mucho que pienses así, es halagador que me digas todo aquello.
Una vez más te repito que la poesía en tu sitio estuvo exquisita.
La luz que eres tu
Un abrazo desde Ecuador,
Beto
Exzcelente poema , de una exquista y fina musicalidad interna, acorde con el contenido romantico, que el poema lleva en si... Felicitaicones. Be bj
Gracias Bianca, aprecio mucho tu comentario, principalmente viniendo de ti dado que eres una poetisa según pude leer tus blogs de poesía, pronto estaré por ahí comentándote, y más aún, pronto me gustaría publicar un poema tuyo aquí en mi sitio para que otros también puedan disfrutar de tu musa.
Saludos y gracias,
Beto Aveiga
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