Es un frío febril, calor inerte,
un suspiro de amor desamparado
un racimo de besos deshojado
un queriéndote ver y ya no verte...
Un desgarro interior al no tenerte
quejóse en mi latir no conjugado
por un lapsus de sueño desvelado,
queriéndote perder y no perderte...
Ese frío letal que se plantaba
do la caricia estar se suponía
queríase quedar y se quedaba;
su nudo mi garganta comprimía
tratóme convencer que me ganaba
queriéndome dormir, ¡y no dormía!
Carlos Julio, 25-jul-2007
2 comentarios:
Gracias Beto por tu mención.
Este poema lo hice cuando las parejas tienen pequeños pleitos y problemas conyugales.
Bendiciones.
Carlos Julio
Me gustó mucho tu poema, por eso quise publicarlo para que otros puedan enterarse de lo que escribes. Se entendió perfectamente.
Saludos,
Beto
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