
Llevas sed de no gastarte la saliva en otros labios
y entregarle tus pupilas a otros ojos que las miren,
de abrigarte el alma toda en este frío mercenario...
que te invade casi a diario, como lluvias en Abriles.
Y en tu espera enajenada de un amor que te acompañe,
de un extraño que te extrañe, y un abrazo que se tienda,
vas mojándote por dentro con las lágrimas que atañen
a los sueños que se escapan... y las voces que se alejan.
Llevas piel que se desgarra de te quieros ya marchitos,
y silencios infinitos, y arrebatos que por calmas
han torcido los minutos de la espera entre los gritos...
por buscar quien se refleje en el espejo de tu alma.
Beto Aveiga - Ecuador
2 comentarios:
Los espejos son opacos, segun la luz les mire, y cuando poco a poco forman un atardecer en ellos, esos reflejos que quedan, no somos nosotros.
Siddharta
Beto realmente un poema para aplacar "el silencio de una espera"
Y como duele ese silencio ... esas palabras tuyas parece que salieran de mi boca ...
un abrazo
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