¡Cómo entibias la tórrida marchita
fuente de unos latidos congelados
y enfrías los desdenes encumbrados
de un miembro que sangrando te palpita!
¡Cómo a mi corazón le resucita
el voltio de tus labios incendiados,
que brinca con espasmos ionizados
del rayo de tu vientre que le incita!
Y me queman tus vellos de cadenas
y me raspan las chispas de tus besos
y me ata el amperio de tus venas
y me envuelve la tarde en embelesos
y me cortocircuitas ya las penas
¡y le arrancas suspiros a mis huesos!
Carlos Julio, 6-nov-2007
1 comentario:
Gracias nuevamente por tu mención en tu página.
Esto es lo fabuloso del mundo de blogs al conocer -al menos virtualmente-, a personas afines a tu sentimiento y pensamiento.
Saludos cordiales y bendiciones.
Carlos Julio
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