Que tú has sido la musa de inspiración bendita
la fuente que infinita regaba mis desiertos,
que fuiste mi lumbrera tras tantos desaciertos...
y mi luz, mi sol y sombra, mi voz cuando se agita...
Que tú has sido mis versos cantando en cada línea
y luego me bautizas diciéndome poeta...
que muerto del delirio nacieron tantas letras,
y en la ebriedad de un beso nacieron estas rimas.
Que tú lo has sido todo cuando mi voz temblaba
y con decir tu nombre sentir tuvo sentido,
y es tanto así el que el hecho que faltes no concibo
... y si un día te me fueras me invadirá la nada...
Beto Aveiga
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